Miéntete

En el momento en que por su mente cruzó, rápida e inesperada como un relámpago, la primera mentira, el principio del fin estaba sellado.

Convertir esa mentira en palabras, supuso para ella un devastador ejercicio de culpabilidad, que hizo desmoronarse en su interior todos los principios que creía sagrados.
A esta mentira le siguieron otras, y descubrió que cada vez le dolían menos. Se estaba volviendo inmune al dolor que a él le causaría. Descubrió que disfrutaba con el engaño y el conflicto.

El dolor, no sería su dolor. Eso era lo único que importaba. Ella estaría muy por encima de la pena. Sería como un bombardero que soltaría su carga atómica, y volaría lejos, sin mirar atrás, sin preguntarse por los daños infringidos, sin leer prensa, sin ver la televisión. Bloqueo absoluto, victoria asegurada solamente a sus ojos. Eso era lo importante.

Todo sucedió rápido y como lo había planeado. Lo vio derrumbarse como nunca lo había visto. Se sorprendió sentirse fría y distante, incapaz de mirarlo a los ojos para no contagiarse de su dolor. En un instante todo terminó. Tanto, convertido en nada. El para siempre, en un recuerdo a olvidar. Con el tiempo hasta dudaría que lo amó. Tal vez nunca lo amó.

Ahora sólo quedaba la tarea más fácil. Engañarse a si misma cada día, cada minuto, cada pensamiento. Con ello conseguiría que las pesadillas, lo único que no podía manipular, acabaran siendo sus aliadas. Lo que opinara el mundo le daba igual.

Ahora podía por fin ser feliz. Al menos, eso era lo que ella creía…

Sin avisar

Deberías volver a abrir los ojos.

Antes de que en tu alma estalle el devastador trueno que siempre llega
sin avisar.
Sin la cegadora luz de un relámpago perdido que lo anteceda.

Antes de que mañana se vuelva a acabar el mundo
sin avisar.
Sin que hayas logrado cumplir con la justicia divina de tu venganza.

Antes de que el encadenado perfume de las lilas y el miedo que lo inunda todo sean uno,
sin avisar.
Sin que el dolor acabe salvándote de ti mismo.

Deberías volver a abrir los ojos.

Paréntesis por Boda

Antes de nada, que nadie se asuste, que la boda es de mi hermano pequeño y su novia.

Mi hermano y su novia en Parque de Bonaval - Santiago de Compostela

Debido a tan feliz acontecimiento, mañana Viernes cogeré vuelos a Granada (cruzo los dedos), donde pasaré las próximas 2 semanas y aprovecharé para visitar a mi familia y paisanos, a los que no veo desde Enero de este año.

Mientras permanezca allí, me conectaré de vez en cuando a través del WiFi de mi iPod Touch, pero no escribiré en este blog ni en Twitter, por lo que si queréis contactar conmigo, pido paciencia. 🙂

Sed medianamente felices y hasta la vuelta.

Mi Twitter

TwitterAunque he de reconocer que al principio me mostré un tanto reticente a usar este servicio, al final he acabado por descubrir las bondades del microbloggin por medio de Twitter.

Microbloggin es ir contando en pequeñas dosis tus pensamientos, qué estás haciendo o cualquier cosa que quieras en un formato reducido de 140 caracteres, y dentro de las aplicaciones dedicadas a este menester, Twitter es sin duda la gran estrella.

Hace meses que tenía mi cuenta de Twitter y hasta hace poco no la empecé a usar con asiduidad. Entre las utilidades que le encuentro podemos destacar la de conocer gente con gustos afines, dejar mi opinión de multitud de películas y episodios de series que no reflejo en mi blog, compartir enlaces web curiosos, pensamientos que se te pasen por la cabeza fugazmente, etc.

Para todos aquellos que estéis registrados en Twitter y queráis seguirme, o simplemente echar un vistazo a lo que escribo, mi dirección es:

http://twitter.com/josemarg

Así mismo, en este blog, en la barra de la derecha (apartado Mi Twitter) tenéis siempre disponibles las últimas 5 entradas que he escrito.

Ganador del Sexto Concurso Uruloki

Esta semana el blog Uruloki, dedicado principalmente al cine de terror, la ciencia ficción y los cómics, ha celebrado su Sexto concurso en el que regalaba un estuche de 2 DVD con la edición de coleccionista de mi peli preferida, Blade Runner, donado especialmente por la mismísima Warner Bros. Entertainment.

Blade Runner
El ganador sería el que primero contestará a 9 preguntas relacionadas en mayor o menor medida con la película.

Pues bien, participé en el concurso… y con un poquito de suerte, la ayuda de Google, y algunos conocimientos sobre esta película… pude al final hacerme con el premio. 🙂

Este premio se sumará a la edición de 5 discos de la película, que como os comenté me regalaron hace unas semanas. Así mismo, como añadido, tuve el placer de conocer a Felipe, creador del blog Uruloki, auténtico referente en España de los blogs de esta temática.

Como decimos en Andalucía, ¡Qué potra tengo! 🙂

Fuerza y honor

Juan Antonio CebriánHace unas semanas que moría de forma repentina uno de los mejores comunicadores de la radio de este país, Juan Antonio Cebrián, director de mi programa favorito de radio, La Rosa de los Vientos.

La noticia de su fallecimiento me impactó sobremanera, como a todos los seguidores de su obra, y más por las circunstancias personales que yo estaba pasando.

Ahora que retomo el blog, no quiero desaprovechar la oportunidad de rendirle un pequeño homenaje en mi blog, y manifestar que aunque no podamos oírle más en directo, su recuerdo, su voz y sus programas quedarán con nosotros para siempre.

¡Oh Capitán, mi Capitán!
Terminó nuestro espantoso viaje,
El navío ha salvado todos los escollos,
Hemos ganado el codiciado premio,
Ya llegamos a puerto, ya oigo las
campanas, ya el
pueblo acude gozoso,
Los ojos siguen la firme quilla del navío
resuelto y audaz,
Mas ¡oh corazón, corazón, corazón!
¡Oh rojas gotas sangrantes!
Mirad, mi Capitán en la cubierta
Yace muerto y frío.

¡Oh Capitán, mi Capitán!
Levántate y escucha las campanas,
Levántate, para tí flamea la bandera,
para tí suena el clarín,
Para tí los ramilletes y guirnaldas engalanadas,
para tí la multitud se agolpa en la playa,
A tí llama la gente del pueblo,
a tí vuelven sus rostros anhelantes,
¡Oh Capitán, padre querido!
¡Que tu cabeza descanse en mi brazo!
Esto es sólo un sueño: en la cubierta
Yaces muerto y frío.

Mi Capitán no responde,
sus labios están pálidos e inmóviles,
Mi padre no siente mi brazo, no tiene pulso, ni voluntad,
El navío ha anclado sano y salvo;
Nuestro viaje, acabado y concluido,
Del horrible viaje el navío victorioso llega con su trofeo,
¡Exultad, oh playas, y sonad, oh campanas!
Mas yo con pasos fúnebres,
Recorreré la cubierta donde mi Capitán
Yace muerto y frío.

Walt Whitman


…Volveré, y seremos millones… (Espartaco).