Andenes

Tren a casa

Los andenes siempre tienen mil historias que contar según la gente que va o viene, o a dónde vayas o de dónde regreses, o según de quién te despidas si es con un abrazo, o con dos besos que querrían ser abrazo, o si es un hasta luego, o un hasta siempre, o un hasta nunca, o un no soportaré estar sin ti, o un tengo que aguantar para no llorar, o un no me he ido y ya estoy deseando volver, o un no querer coger nunca ese tren que sabes que no tienes más remedio que coger, o tener que empezar de cero, o necesitar escapar, o alejarse para acercarse, o simplemente, coger un tren…