Espejismo

EspejismoEsta es una recomendación para los que les encantan los libros, y en especial, los que disfrutan con el género de la ciencia ficción. Si cumplís esos requisitos, “Espejismo” del autor norteamericano Hugh Howey, es un libro que debéis leer.

Calificado como una mezcla de Matrix, Los juegos del hambre, y el mito de la caverna de Platón, se trata de un libro muy adictivo, original, opresivo, y sorprendente, es sin duda el fenómeno literario de 2013, y en nuestro país va a pegar fuerte con la publicación de dos libros más que lo continúan.

“El libro nos traslada a un futuro en el que la Tierra es un planeta devastado donde el aire se ha vuelto tóxico. Rodeados por este paisaje desolado, algunos seres humanos sobreviven en un silo subterráneo. Allí, hombres y mujeres viven en una sociedad regulada por estrictas leyes que han sido creadas para protegerlos. El sheriff Holston, quien no ha vacilado en defender las reglas del silo durante años, de repente rompe el mayor de todos los tabúes: pide salir al exterior.
Su fatídica decisión desencadenará una serie de drásticos acontecimientos que llevará al resto de habitantes del silo a enfrentarse a algo que sólo se conoce por las historias y cuyo nombre ni siquiera se atreven a susurrar”.

Ridley Scott (director de títulos como Blade Runner, Alien o Gladiator), ya ha comprado los derechos del libro para llevarlo al cine.

Un libro que me encanta, con buenísimas críticas, y que os invito a descubrir.

Más información en:

Mi Libro

Esperanza frente a la sombra es un libro donde se recopilan poemas, prosas poéticas, cuentos y pensamientos, que suelen aparecer en este blog.

Mi libro: Esperanza frente a la sombra

No lo hago con ánimo de lucro, ni busco fama. Lo que pretendo hacer una recopilación y poder tener un detalle con amigos/as míos, a los que se lo estoy regalando.

Si lo deseas, puedes acceder y comprar el libro en formato papel, en la siguiente dirección de lulu.com:

ESPERANZA FRENTE A LA SOMBRA (formato papel): http://www.lulu.com/spotlight/josemarg

O bien, puedes descargar dicho libro totalmente GRATIS en formato PDF, para leerlo en el ordenador, smartphone, tablet o lector de libros electrónicos, en la siguiente dirección:

ESPERANZA FRENTE A LA SOMBRA (formato PDF):
http://goo.gl/6ZAnZL

Cualquier comentario o sugerencia que queráis hacer, podéis hacerlo en esta página del blog.

Muchas gracias por leerme 🙂

Con retraso

Todo en la vida nos llega con retraso.

Leemos periódicos que fueron escritos hace horas. Demasiado tarde para reaccionar.

La imagen de la televisión nos llega con unos segundos de retardo. Premio para el vecino que contemple antes las miserias del hipnótico caleidoscopio.

Juzgamos a delincuentes cuyo delito es imposible de reparar.

Nos cruzamos de brazos ante gobiernos que tratan de arreglar los desastres de anteriores gobiernos, mientras generan los suyos propios, aún más imperdonables.

Nos emocionamos ante unos pocos libros escritos hace años, mientras que ignoramos o despreciamos una inmensa mayoría que cambiarían nuestras vidas.

Nuestras noches están iluminadas por estrellas que quizá hace siglos que estallaron.

Tardamos en darnos cuenta de las personas que realmente merecen la pena, y repetimos una y otra vez rodeándonos del mismo tipo de imbéciles.

Añoramos pronunciar mil te quieros para gente que se fue sin ellos.

Nos enamoramos demasiado tarde, a destiempo, cuando el sol de primavera renunció por nubes de tormenta sin fin.

Morimos, justo después de darnos cuenta que no hemos vivido.

Todo en la vida nos llega con retraso.

No lo son

A lo largo de mis 3 últimos años de trabajo, he tenido que tomarle las huellas dactilares a miles de personas, de toda clase y condición, desde gente con una alta posición social y económica, hasta vagabundos que no recuerdan cuando se dieron su última ducha, y que hacen frente a las tasas con infinidad de moneditas, fruto de muchas horas de limosna.

Se me han dado casos muy curiosos, graciosos, tristes, muchas anécdotas. Algunas las he contado en mi cuenta de Facebook, y otras se quedarán para siempre en mi memoria. La de hoy faltaba por contar. No porque no fuera destacable, sino por todo lo contrario. Es una de las más conmovedoras, y tenía que pensar como relatarla. Tenía que pensar como tratar de transmitir las sensaciones que viví en aquellos instantes. Ahí van.

Mucha gente, cuando entra por la puerta, ya viene con la preocupación de que le van a tomar las huellas. Nada más sentarse, ya me empiezan a contar que tienen una raja en tal dedo, o si con la escayola que traen no van a poder, e incluso atendí a un chico al que le explotaron varios petardos y traía las manos quemadas en carne viva. A todos, al final, salvo casos de desgaste por la edad, o por trabajar con productos abrasivos, se les acaba cogiendo las huellas.

Un día apareció por la puerta una mujer con su hijo, de unos 5 años. La mujer muy amable, educada y siempre con una sonrisa en los labios, y el niño igual. Además, rubito, con los ojos azules, prototipo de niño angelical. De mayor, iba a tener admiradoras a montones, de eso no cabía ninguna duda.

Y llego el momento de tomarle las huellas. A los niños pequeños les cojo las manos y las tomo yo directamente en el biométrico. Primero la derecha. Dedo índice. El niño siempre con una sonrisa en la cara. Más educado imposible. Todo bien. Ahora le cojo la mano izquierda. Voy a por el índice… y no tenía dedo.

La mujer y su hijo ni se alteraron, ni cambiaron un ápice en sus sonrisas. Todo natural. Ningún problema. Me contagiaron esa serenidad y estado de felicidad que traían, y yo amablemente les indiqué que entonces le iba a tomar las huellas del dedo corazón. Al final, el proceso terminó, y se fueron con esas sonrisas imborrables y dándome las gracias muy educadamente.

Muchas cosas acudieron entonces a mi mente. El sufrimiento que debía haber pasado el niño ante tal mutilación. El tener que vivir sin uno de los dedos principales de la mano… Todo quedo eclipsado por las caras de felicidad y aceptación de esa madre y su hijo. Lo vieron tan natural, que ni siquiera me advirtieron que no tenía dedo.

Esa tarde, la vida me volvió a recordar, que en el mundo podemos encontrar personas que se acomplejan, temen, o engrandecen defectos que sólo lo son cuando ellos les dan importancia, o personas, como aquella madre y su hijo, que los aceptan y los viven como algo natural, sin que tengan por qué llegar a considerarlos defectos… porque no lo son, si para los que viven con ellos, no lo son.

Todos mis teléfonos móviles

En el año 2005 escribí una entrada en este blog, hablando de los teléfonos móviles que había tenido hasta la fecha. Esta entrada es la actualización a 2013.

Todos mis móviles

A lo largo de mi vida he tenido 7 teléfonos móviles. No son muchos, teniendo en cuenta que los suelo apurar bastante, y sacarles bastante partido. Desde 1999 que me compré el primero, salen a uno cada dos años.

(1999) Mi primer móvil fue un Panasonic G520. Guardo muy gratos recuerdos de él, no así de la operadora Telefónica Movistar. Era un móvil sencillo de manejar y que pocas veces fallaba. Incluso tenía vibración. Lo malo es que era muy largo (con antena) y por lo tanto lo llevaba en una funda colgado, ya que era imposible llevarlo en el bolsillo del pantalón.

(2000) El segundo móvil fue un Alcatel One Touch Easy, de la novedosa promoción Dúo de Amena. Mi exnovia y yo compramos un pack de dos teléfonos y así nos salía más barato hablar. El teléfono era bastante malo, fallaba mucho, las teclas con el tiempo dejaban de responder y había que estrujarlas para que funcionaran. La oferta del Dúo fenomenal, muy barata. Cuando me cansé de él, mi madre lo usó una temporada y luego no sé donde acabó.

(2001) Ante la baja calidad del anterior teléfono, mi exnovia me regaló para mi cumpleaños el siguiente, un Nokia 3210. Muy cómodo de manejar y fiable. Como novedad es que al ser más pequeño que los anteriores, podía llevarlo en el bolsillo. Como punto negativo, no tenía vibración.

(2003) El siguiente teléfono fue un Siemens MT50 (modelo que sólo comercializó Amena). Pequeñito, muy cómodo. Lo dejé porque en el mercado estaban apareciendo los nuevos smartphones, con un sistema operativo capaz de instalar aplicaciones.

(2006) Mi primer smartphone, el Nokia 6630. Con el sistema operativo Symbian, se le podían instalar aplicaciones, navegar por Internet, cámara de fotos, etc. Como yo lo quería usar con tarjeta prepago, lo tuve que comprar libre, por lo que me salió caro, aunque luego lo amorticé al no estar sujeto a ningún contrato.

(2009) Seducido por mi primer cacharrito de Apple (un iPod Touch), me decidí sin ninguna duda a comprar un iPhone 3GS, y la verdad es que la experiencia fue de lo más satisfactoria. Tanto, que hoy en día estoy plenamente convencido a seguir comprando móviles de esta marca, por su calidad, diseño, y el hardware y software que integran. Hoy en día este móvil lo usa un hermano.

(2012) Al cabo de 3 años, y con nuevos modelos de móviles de Apple, me decidí a comprar el iPhone 5, con muchísimas más prestaciones que mi anterior móvil, con una cámara de fotos bastante buena, y un diseño espectacular. Actualmente es mi móvil, y espero que me duré por lo menos 3 años, al cabo de los cuales, lo sustituiré casi seguro por otro iPhone futuro.

¿Y vosotros, cuántos habéis tenido?

Recuerdo tu risa

Y a veces,
sólo a veces,
indefenso,
por sorpresa,
a mil kilómetros de tu alma,
recuerdo tu risa,
a mi lado,
como en un sueño
que no debo soñar,
que me desarma,
rompe mis barreras,
convirtiendo mi fortaleza
en flaqueza,
anulando voluntades,
paralizándome,
maravillándome,
tu risa
venciendo cualquier obstáculo,
elevándome al cielo,
limpia,
inocente,
sincera,
sin conocer su poder sobre mi,
deteniendo el tiempo
unos segundos,
entremezclando
alegría y pena,
valor y temor,
dándomelo todo,
dejándome desamparado…

A mil kilómetros de tu alma,
recuerdo tu risa…

Seísmo

Te tengo delante.

Tu mirada se pierde ausente en tus pensamientos.

Te miro, y de repente, todo comienza a temblar a mi alrededor.

Me cojo de los brazos de la silla, pero nada se mueve. Sin embargo, no puedo dejar de sentir el terremoto.

No sé cuanto durará. Todo tiembla. Mi alma se resquebraja. Mi voluntad cae y se hace añicos. Mi corazón es un juguete que se precipitó al mar. Tristeza, asombro e ilusión amenazan con aplastarme si no me muevo. No puedo moverme. No sé a dónde ir. No sé a dónde escapar. Estoy paralizado, mientras cada uno de tus parpadeos es una sacudida aún más violenta que la anterior. No sé cuanto rato voy a poder seguir mirándote. Imposible no mirarte. No mirar tus grandes ojos tristes. Imposible no sentirme vivo.

De pronto, giras la cabeza y comienzas a hablar. Todo cesa. Fueron unos segundos. La destrucción es total. Habrá más réplicas. La quietud se hará eterna y desesperante.

Imposible reconstruirlo todo…

Encabrónate

Lo mejor de conectarte al Facebook un domingo de julio, a las 5 y media de la tarde, es que si escribes la mierda más grande del mundo, nadie la va a leer.

Puedes sentirte libre para poner lo que te de la gana, desde 7 fotos seguidas de gatitos con caras angelicales que harían vomitar hasta a la madre Teresa de Calcuta, si viviera, hasta 1 vídeo de 4 horas con la recopilación de todos los gorgoritos desafinados de David Bisbal, para deleite y disfrute de quinceañeras hostiables y desequilibradas emocionalmente, pasando por colgar 10 mensajes de cadenas con advertencias que sólo creería alguien con coeficiente intelectual de australopithecus afarensis.

Puedes escribir el texto más cursi del mundo mezclando palabras como amor, besos, risas, eternidad y microondas… que si alguien, despistado, comienza a leerlo, puedes estar seguro que no pasaría de la segunda línea.

Los domingos de julio, a las 5 y media de la tarde en Facebook, son la verdadera tabla de salvación para echar fuera todo lo que llevas dentro, para soltar toda la adrenalina y frustración que te acompaña durante la semana.

La mejor cura si no puedes pagarte un psicólogo.

Grita, desahógate, encabrónate… nadie te va a leer.